Las bodas destino, aunque un tanto más complicadas en organizar, se han convertido en un «boom» últimamente y lo que las hace totalmente especiales es esa conexión que establece aquella locación, con la historia y la personalidad de los novios. Cuando elegimos un lugar mágico para casarnos, podría decirse que hay, como se dice coloquialmente, mucha tela de donde cortar. Apreciamos de una manera increíble el hecho de que Priscila y José Luis no solamente se profesen un gran amor el uno al otro, sino que la elección de aquél destino especial haya sido elegida con tanto amor y cuidado, simplemente ¡los resultados se notan!

Un día antes de la boda, los novios tuvieron su ceremonia civil y un divertido «rompehielos» para que sus invitados tuvieran la oportunidad de conocerse, envueltos en el mágico ambiente de la ciudad de Guanajuato, al ritmo y con el buen humor de una estudiantina.