Les presentamos una boda que literalmente fue exquisita de principio a fin. Ellos son Rebeca y Emanuel, cuyo amor quedó enredado entre las calles de Oaxaca y ahí mismo fue en donde decidieron dar un paso adelante y formalizar su relación ante Dios, sus familiares y amigos.

Nos complace presentarles a esta pareja, quienes nos ponen un gran ejemplo de lo que es el amor verdadero y la alegría de poder estar con el ser amado. Combinando tradiciones ancestrales como la calenda al son de la tambora, con los sabores míticos del mole negro las memelas y el quesillo y dar el “si” en el majestuoso Templo de Santo Domingo, esta boda fue sin duda una apología al amor, la tradición y al buen gusto.

Felicidades Rebeca y Emanuel, gracias por permitirnos el honor de estar con ustedes y ser testigos de su gran dia.

¡Los queremos mucho!

Elena y Jorsh