Una de las cosas que más me gustan de hacer fotografía de bodas, es ser testigo del amor. En esta ocasión estuvimos realizando una sesión con Andrea y Guillermo un día después de la celebración de su enlace matrimonial en Cuatrociénegas, lo cual disfrutamos muchísimo, tuvimos el tiempo, la relajación, un paisaje hermoso y un par de enamorados con un sólo objetivo: divertirse.

Creo firmemente que el objetivo de la fotografía documental es crear memorias ¿y qué podría ser mejor que tener el recuerdo de un día tan bello y divertido, disfrutando de este maravilloso panorama?

Con cariño, Elena.